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DEL AMOR POR LOS BARBAROS

Par |2018-08-16T01:05:59+00:00 22 mars 2013|Catégories : Blog|

 

Lo opues­to bus­ca su opues­to
Y en lo blan­co la gota que hay de negro
Crece
Hasta hacer lo blan­co negro
Y así en lo contra­rio hace la gota blan­ca

Todos desea­mos lo opues­to
Que encar­na frente a ti
De tan­to en tan­to
Y trae su exó­ti­ca reli­gión su idea del asun­to
Sus dis­trac­ciones sus apa­rentes cruel­dades
El poco cui­da­do con que tra­ta los más pre­cia­dos dones
Las ofren­das y rega­los que des­tiná­ba­mos
Antes
A nues­tro pro­pio fetiche
Tal nues­tra dona­ción

Los bár­ba­ros poseen la inge­nui­dad de lo que fui­mos
Aquello que en ellos no ha cre­ci­do nun­ca
O bien nun­ca lo ha hecho en esta direc­ción

Son lo que fue posible que fué­ra­mos hoy y no pros­peró
Por eso la ter­nu­ra el celo el inter­és que sen­ti­mos
Por su apa­rente tor­pe­za
Su fal­ta constante de consi­de­ra­ción

Nuestro consue­lo cuan­do nos matan sus actos
es mirar­los beni­gna­mente
Y aca­ri­ciar o al menos inten­tar hacer­lo
La bru­ta­li­dad que des­tro­za y que
Cuando se les repro­cha
Sinceramente no com­pren­den
Como no com­pren­derían si llorá­se­mos delante de ellos
El por­qué de todas esas lágri­mas se sien­ten inocentes
Lo son nues­tra es la tra­ge­dia de enten­der­lo
Y de enten­der que nada pode­mos hacer
Ni por amor ni por odio para redi­mir a la cria­tu­ra
De su condi­ción de bár­ba­ra

Este de todos los dones es quizás el más extra­ño
Que nos die­ron nues­tros dioses
Nuestros dioses que no exis­ten

También están esos bár­ba­ros que se nos pare­cen
Pero no son noso­tros cuí­date sobre todo de ellos
Son los más peli­gro­sos son los que real­mente
Llegan a tu corazón
Con sus simi­li­tudes
Sus engaños de los que son desde lue­go
Totalmente inocentes

Pero nadie cam­bia a los bár­ba­ros

Y cuan­do apa­rece su bar­ba­rie expre­sa su “baje­za”
Su “vio­len­cia” su “impie­dad” su fas­ti­dio­sa negli­gen­cia extre­ma
Ya están den­tro de noso­tros y es tarde
Muy tarde para todo
Y no se van jamás de aquel­lo
Que conquistó su impe­ri­cia su mali­cia incons­ciente
Y tam­bién su des­tre­za
Largamente adqui­ri­da
En com­bate contra otros bár­ba­ros

Seremos su triun­fo la gota de ale­gría infan­til
Que dura un día
La jac­tan­cia a solas que pron­to se disi­pa
Nuestras serán las rui­nas las vene­ra­das esta­tuas
Rotas que ven­di­mos por ellos a pre­cio de mer­ca­do
Nada o casi nada vale algo nues­tro entre los bár­ba­ros
Y nues­tra será la noche donde algo se incen­diará
Eternamente para siempre en lla­mas
Por amor a los bár­ba­ros

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